Hace quince años, el Liceo Mariano Latorre de Curanilahue y su orquesta de niños era uno de los símbolos de los logros de la educación pública. Hoy, su ex director Francisco Ruiz es escéptico frente a las reformas planteadas por Michelle Bachelet: dice que la lucha entre educación pública y educación privada ha dejado atrás temas más relevantes en cuanto a la calidad.

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© Javier Valenzuela REVISTA QUE PASA

” Cuando en 1995 Ruiz llegó al Liceo Mariano Latorre, empezó a pensar en cómo aprovechar las habilidades de los alumnos. Se le ocurrió una idea: podían utilizar los recursos de la escuela y los vínculos con empresas locales para fabricar y vender productos.
Fue hace quince años, pero Francisco Ruiz recuerda el encuentro que le cambió la vida como si ocurriera hoy. Habla de un día lluvioso de 1999 en el Liceo Mariano Latorre de Curanilahue, donde él era director, y al que llegaron de visita el entonces candidato de la Concertación Ricardo Lagos y su esposa, Luisa Durán. Frente a ellos, en una pequeña sala, estaba una orquesta de niños, elegidos no por sus habilidades musicales, sino por sus ganas de aprender.

El resultado fue conmovedor, con Luisa Durán emocionada hasta las lágrimas y Lagos prometiéndoles a los niños que si salía electo presidente, llevaría a la orquesta hasta Santiago para tocar en su gala del cambio de mando. “Me acuerdo que entró, vio a todos los chiquillos, y conversamos que en su gobierno le iba a dar gran importancia al tema cultural”, recuerda hoy el director. Unos meses después, en marzo de 2000, los vecinos de Curanilahue se congregaban para seguir en directo en una pantalla gigante el evento que tenía a sus hijos como protagonistas. Y al entonces director se le grababa una frase del presidente: “Si esto es posible, entonces podemos hacer muchas cosas”.

Quince años después de ser puesto como uno de los ejemplos y símbolos de lo que la educación pública podía conseguir, el mensaje de Ruiz hoy es distinto. A fines de septiembre, el ex director -quien hoy es consultor educacional y trabaja en la Fundación Chile- fue invitado a exponer a Icare sobre su experiencia en Curanilahue. Y su reflexión fue sorpresiva: planteó que, tal como está la reforma educacional, muchas de las cosas que hizo en Curanilahue serían imposibles.

Aun cuando está convencido de la importancia de reformar la educación y de la necesidad de que esos cambios sean urgentes, su voz plantea un mensaje de alerta sobre los objetivos que pueden tener esos cambios y las prioridades que se están manejando. “Hay tantas cosas que hacer, y no necesariamente las cosas que se están haciendo van a impactar en la educación”, plantea.

UNA EMPRESA PARA UN SUEÑO
Cuando en 1995 Ruiz llegó al Liceo Mariano Latorre, rápidamente empezó a pensar en cómo aprovechar las habilidades de los alumnos. En medio del proceso, se le ocurrió una idea: podían utilizar los recursos de la escuela y los vínculos con empresas locales para fabricar y vender productos, como elaborar maderas para la construcción. Después de unos meses de prueba, se decidió a pedir ayuda para crear una pequeña empresa al interior del lugar, que al poco tiempo dejó ganancias por los trabajos y que, además, le permitía postular a fondos adicionales, como el Fosis. “Pero cuando nos transformamos en pequeña empresa fue porque los niños no tenían cómo aprender. No había recursos y si no, no teníamos cómo educar”, señala.

Fue entonces cuando se decidió a realizar el sueño que tenía: educar a los niños de la escuela a través de la música. El resto de la historia es conocida: el colegio tomó a todos los interesados entre 9 y 13 años, su caso se hizo famoso en Chile y a nivel internacional, el grupo viajó a presentarse a lugares como Alemania y su ejemplo inspiró a Luisa Durán para impulsar la Fundación de Orquestas Juveniles. El éxito de la escuela puso a Curanilahue en el mapa como un lugar emblemático, e incluso inspiró análisis y estudios de otro tipo, como el que comprobó que la primera generación de alumnos de la orquesta obtenía en promedio 200 puntos más en la PSU que sus compañeros de colegio.

Pero, de acuerdo a Ruiz, ese modelo de gestión no se podría haber realizado en el que se está proponiendo actualmente. “En Curanilahue iniciamos actividades económicas en el liceo: generamos pequeñas unidades productivas que nos permitieron producir y vender, obteniendo ingresos para mejorar las condiciones en que estudiaban nuestros alumnos. Así pudimos comprar insumos y poner en funcionamiento los talleres, dado que el municipio no tenía los recursos necesarios”, relata. “A la luz de la reforma actual, es impensado que un establecimiento pueda estar vendiendo y generando utilidades, pues sería visto como una actividad con fines de lucro”.

LA NUEVA FILOSOFÍA
Ruiz está de acuerdo con muchos de los puntos que el gobierno ha planteado en la discusión, como terminar con el copago y la selección, así como definir parámetros para que quienes tienen colegios no puedan retirar utilidades excesivas. “Eso va a permitir una educación más inclusiva”, dice. Y también plantea que en los últimos años el Simce se ha convertido en una “camisa de fuerza” para los colegios, obligándolos a cumplir con contenidos que no siempre son relevantes o atingentes para los alumnos. “La educación es lo más impositiva que hay, y lo que les enseñan a los niños dista mucho de lo que viven diariamente”, asegura.

Sin embargo, para él lo complejo es que la discusión en algún momento giró a una oposición entre la educación pública y la privada, entendiendo a ésta como los colegios particulares subvencionados. “Es un debate inútil e ideologizado. No veo incompatibilidad si se norma con claridad y se supervisa adecuadamente”, es su mirada. “Hoy hay una filosofía del no al lucro en educación. Eso tiñe todo y hace que nadie quiera asumir responsabilidades”.

El análisis de Ruiz es que la propuesta actual de reforma no entrega suficientes herramientas a los primeros y levanta muchas dudas a los otros, sin parámetros de calidad. “Es un escenario confuso, porque no estaba claro desde el comienzo del gobierno lo que se pretendía hacer. La falta de información clara y oportuna generó confusión y temores en muchas familias, que creen que el gobierno busca coartar las libertades personales”, señala.

El ex director dice que, para él, el concepto es que todos los establecimientos que reciben fondos públicos entregan educación pública. Por eso, sostiene, no vale la pena contraponer ambos mundos, sino que buscar una coordinación. “Conozco cientos de escuelas y liceos municipales que debieran haberse cerrado hace años por el pésimo servicio que prestan y por el poco respeto hacia los niños y jóvenes, generalmente los más pobres”, asegura. “Y he visto, por otro lado, muchas escuelas y liceos particulares subvencionados que hacen un trabajo extraordinario a los cuales se les debería solicitar que se hicieran cargo de más establecimientos, naturalmente que dentro de una normativa que prohíba ganancias desmesuradas, porque también he visto sostenedores privados que viven como reyes lucrando con recursos fiscales”.

Pensando en su experiencia como director y consultor, Ruiz dice que si se quiere mejorar la educación chilena de fondo, las principales tareas son cambiar el modelo de formación y carrera docente e inyectar recursos y dar prioridad a los liceos técnicos. Para él, poner un foco claro es algo necesario después de que los últimos gobiernos inyectaran recursos a la educación, pero sin una orientación precisa. “Lo que han hecho los gobiernos es aumentar la plata, pero esto es como un saco sin fondo. Hay que afectar el sistema completo, pero mediante un programa que tenga etapas bien definidas”, es su reflexión. “No me imagino un proceso de cambios que tome menos de 20 años, pero para eso tendríamos que tener un proyecto país y no lo que tenemos ahora, que son iniciativas improvisadas que cada cuatro años se nos presentan como reformas, pero que, en años, no han reformado absolutamente nada”.

“Hay pequeñitos espacios

como estaciones antiguas

donde los trenes dejaron para siempre

un olor a humedad y espesura

un silbato de lobos

despedazándose en el eco “

(Espacios, en :  DE CUANDO MIRABAMOS)

Después de varios años en Santiago , y viajando constantemente al Norte desértico, he vivido una especie de “fiesta del verdor”, desde Contulmo hasta Lonquimay. Este último pueblo era punta de rieles el año que lo conocí. Mi hermano Fernando  nos tomó una foto a Raquel y a mí afirmados en una cerca. Entonces no pasábamos de los 25 y yo aparezco  reclinado en ella, muy confiado, mientras ella  aparece casi protectora.

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Quiso el destino que de nuevo fuera Fernando quien nos tomara una foto ahora, casi 35 años después,   pero  donde  parece que  fuera ella quien descansa en mí : las imágenes no siempre cuentan las historias como han sido.

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MANZANAR tiene una estación  de ferrocarril maravillosa, que han intentado conservar como parte del patrimonio cultural y como testimonio de una época floreciente . cuando la zona bullía en un movimiento incesante de carga y descarga de maderas, animales, mercaderías y pasajeros al ritmo incesante de las locomotoras a vapor  y los pitazos que soltaban los maquinistas , algunos en clave para que sólo pudieran decifrarlos las enamoradas de cada ramal   .Un tiempo de frenesí, cuando las cuadrillas de trabajadores abrieron a puro ñeque  esa obra monumental que se llama túnel las raíces y que buscaba conectar a Chile con Argentina a través del paso fronterizo     PINO HACHADO.  Todo quedó en nada y después ya saben lo que pasó,  alguien dio la orden de desmantelar  el ferrocarril y dejar que el transporte  de buses y camiones  resolviera la necesidad:  “el mercado es cruel”, dijo alguien .

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Otras estaciones  de la zona, todavía en pie, permiten   caminar con nostalgia por sus andenes. ¿Hay algo más nostálgico que un andén semidesierto?  Recuerdo que en Curanilahue muchas personas iban de paseo a la estación   a la hora en que salía o llegaba el tren.  A  veces no tenían a quién ir a despedir o a recibir, pero iban, en una especie de romería,  y paseaban  o se sentaban  en unas bancas de madera y fierro  en el andén,  tal como lo hizo, en su apogeo, nuestro querido poeta Jorge Teillier:

Con un amigo espero la pasada

del Expreso de las 23,15

ese tren fugaz como botella de vino

en manos de mi amigo y yo.

(…)

mi amigo habla de una muchacha

a la que espera ver a la pasada del Expreso.

Yo no espero ver

sino esas sombras que recorren los cercos

No espero escuchar sino esos pasos

que vienen desde el aserradero incendiado.

No espero ver sino los pedazos de botella

que la luna hace brillar entre los rieles,

y no espero oír

sino los maullidos del gato perdido entre los geranios

llenos de hollín

que cuidara la hija enferma del guardacruzadas”.

 en : Los Trenes de la Noche

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Pero el color del viaje fue el verde, siempre el verde , en sus distintos tonos,como recién florecidos en la huerta;  y  el sonido fue el de las aguas , corriendo  atolondaradamente entre las piedras y las raíces, yéndose vertientes abajo, formando caudales  inmensos  que saltaban desde gran altura hacia los pozones y los ríos ;  el agua, cantando a todo pulmón, cruzando sombras y  trigales. De regreso, sin embargo, el fuego venía pisándonos los talones , comiéndose  los bosques y matorrales para vomitarlos después con un olor a chamusquina.

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Un viaje breve como para “mojarse los pies”, habría dicho mi viejo cuando  las vacaciones ya se terminaban  y no habíamos salido de la casa ; un viaje que me obliga a releer RANQUIL, de Eduardo Lomboy,  novela sobre uno de los últimos levantamientos en armas de campesinos pobres y mapuches  de Lonquimay y alrededores que terminó con una matanza por parte del Estado chileno en 1935.  Casi obsesionado por la lectura de aquella novela, que coincidió con mi primera visita al lugar, presioné a nuestro anfitrión, Don Raúl Catalán , para que me llevara a conocer los lugares mencionados en la novela y me contactara con algunos ancianos que habían sido protagonistas de los hechos. Así fue, pero no sé adónde fueron a dar los manuscritos de las entrevistas y mis notas.  Precisamente  a esos lugares voy caminando, en esta foto, junto a mis padres, a fines de los ’70.

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(***) Publicado el 20 enero, 2015 por Pepe en http://elcatalejodelpepe.eccla.net/

El cura claretiano , Agustín Cabré, fue párroco en Curanilahue en los años ochenta. Fui uno de sus colaboradores en el trabajo social que llevó a cabo su congregación. Durante años escribimos en el boletín PEHUEN;  también publicamos colectivamente un libro de cuentos llamado LLUVIAS Y SEQUIAS DE UN PUEBLO IMAGINARIO.  Incansable, sigue escribiendo en distintos formatos, uno de ellos es su blog “El Catalejo del  Pepe”. De allí tomé este artículo sobre el aborto para contribuir al debate que se está llevando a cabo. De paso les dejo la dirección del blog para que lo visiten y conozcan  la mirada crítica y la pluma aguda de este buen amigo y maestro.

 

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De nuevo se empieza a alborotar el gallinero nacional con el tema de la despenalización del aborto en tres situaciones extremas: violación, feto inviable y riesgo de vida de la madre. Lo extraño del caso es que las mismas gallinas que hoy cacarean estuvieron mudas y sin aleteos durante la dictadura militar, tiempo en que era legal el llamado aborto terapéutico en Chile. Ni la derecha, ni las iglesias, ni los gurúes de la tradición conservadora dijeron algo fuerte por esa realidad.

Ahora salen a rasgar vestiduras ante la posibilidad (y la necesidad) de legislar a favor de la vida pero teniendo en cuenta situaciones límite que se reducen a las tres causales ya dichas. Se dice que al enfrentar el tema se corre el riesgo de abrir la puerta a otras causales menores que harían abuso de la ley. Lo que no se dice es que hay una realidad perversa que lleva a la práctica de abortos con medios primitivos, al margen de todo control profesional, o también de un modo oculto, disfrazado con otras patologías, atendido por clínicas y médicos que piden sumas suculentas por el “servicio”. Es lo que señaló la ex ministro de salud, un día antes de presentar su renuncia debido a la presión mediática por sus declaraciones.
Hay que recordar que el aborto estuvo prohibido absolutamente en Chile a partir de 1875 cuando se insertó la medida en la legislación oficial. En 1931, durante la dictadura de Carlos Ibáñez del Campo se liberalizó el tema y se introdujeron a la Ley excepciones que permitían el llamado aborto terapéutico en determinados casos. Así se mantuvo, sin que nadie hiciera mucho escándalo, durante los gobiernos radicales, el segundo mandato de Ibáñez ya convertido en escoba democrática, el gobierno derechista de Jorge Alessandri, del democristiano Eduardo Frei Montalva, del socialista Salvador Allende y durante los 17 largos años de la dictadura derechista-militar de Pinochet. No existieron los abusos colosales que temen hoy día los defensores de la penalización.
Al finalizar la dictadura, en la oscuridad de las medidas tomadas por una autoridad en la que existía un solo poder del Estado, el Ejecutivo, ya que el poder judicial estaba sometido y el poder legislativo borrado “hasta nueva orden”, se dictó el término del aborto terapéutico. Se dice que fue una medida cocinada entre el obispo Jorge Medina y su amigo el almirante José Toribio Merino.
Habría que revisar la validez de esas ordenanzas para un país que no contaba con los instrumentos jurídicos ni institucionales. También la validez de las “leyes secretas” y todo lo realizado “manu militari” durante los años turbios de Pinochet. No se ha hecho, y hacerlo significaría un revuelo monumental ya que han pasado 25 años desde el regreso de la democracia. Ha sido extraño que en todos estos años se haya aceptado como normal una legislación y un estado de cosas absolutamente anormal en nuestra vida ciudadana. La Constitución de la dictadura ha seguido rigiendo la vida de los chilenos y solamente se lehan colocado algunos parches democráticos. En el fondo, sigue imperando el criterio mercantil, conservador y militarista que le dio origen.
Pero el hecho es que el tema del aborto se está poniendo ahora de nuevo sobre la mesa de las discusiones y hoy día aparecen voces, cloqueos y cacareos que no se habían escuchado en tantos años. Salen a la cancha los que llevan pancartas defendiendo el derecho a nacer, y quienes se pintan slogans en la barriga: “aquí mando yo”, “no queremos rosarios en nuestros ovarios”.
Es de esperar que entre tanta chimuchina triunfe el valor de la vida a la que todos tenemos derecho. La mujer tiene derecho a decidir sobre su propio cuerpo, pero no tiene derecho a decidir sobre el cuerpo de otro. La vida es un regalo que se da para que sea cuidado, no asesinado. Pero ¿cuándo un nuevo ser es tal al entrar en la gran corriente de la vida humana? Ahí está el punto de discusión. Aquí la ciencia médica, más que el ropaje jurídico, o la planificación política, o el poder religioso, es quien tiene la palabra.

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¿Cómo pudieron pasar casi dos años sin que escribiera una nota en esta página, creada justamente para estar escribiendo con frecuencia?  No lo sé, digamos que fue una especie de sequía, una desmotivación, una falta de musas. ¿Y qué ha pasado en estos casi dos años? ¿ qué ha cambiado en nuestra sociedad ?  Veamos :

  • Michelle Bachelet volvió  a La Moneda, empeñada en cumplir un programa que logre reivindicar los gobiernos concertacionistas que se dedicaron a administrar el statu quo y no a realizar los grandes cambios que se esperaban.  Ahí está, batallando en medio de las dudas y de una baja en el afecto de la gente. Las reformas , hasta ahora, aparecen un poco improvisadas y, como es natural, han sido resistidas por los sectores económicos que perderán parte de sus ganancias y por quienes  legítimamente quieren  seguir como estábamos. Me imagino que al final de su mandato volverá a encumbrarse en las encuestas, así le ha sucedido a los anteriores y , hace poco, le pasó a la Presidenta de Brasil, a quien en la época del mundial de fútbol del año pasado todos los medios le vaticinaron el fin de su carrera y  ahí la ven ustedes, nuevamente investida por la voluntad popular. También le  pasó a  Obama y hay quien dice que le pasará a Piñera :” si pudo volver la  Michelle, por qué yo no?.
  • La reforma educacional, hasta ahora, no convence . Lo que viene en adelante para fortalecer la educación pública,posiblemente convenza menos, será  más plata sobre la mesa para invertir en la periferia del sistema, como esos padres que le dan dinero a los hijos para sentir menos culpas  por la falta de vínculo. Es demasiado difícil resolver un tema tan complejo .
  •  Algunos de los rostros emblemáticos de los jóvenes que ayer protestaban en la calle pidiendo educación gratuita y de calidad, hoy son diputados; muchos de los que les amaban   desconfían  ahora de ellos…
  •  Chile fue a jugar el último mundial de fútbol precedido , como nunca , de una ilusión que el país levantó sin fundamentos, sólo  a base del entusiasmo; esta vez Chile iba a llegar a cuartos de finales, y posiblemente sería campeón mundial, así lo vaticinaban algunos  jugadores y varios comentaristas en su delirio,  además de expertos internacionales que nos dieron por favoritos ante las preguntas de los reporteros formuladas para que respondieran  lo que queríamos escuchar. El resultado es que no llegamos más allá  de lo que habíamos llegado históricamente, jugamos bonito y al ataque, pero igual nos  tuvimos que volver antes de que terminara el torneo.
  • Los políticos siguen siendo mal evaluados, sin embargo la reforma al binominal aumentará considerablemente el número de parlamentarios.
  •  Los ladrones están cada vez más descarados y la justicia está mucho más empantanada y desacreditada.
  • Varias empresas  privadas han sido descubiertas en estafas o prácticas  deshonestas  e ilegales .
  • Perú nos ganó una buena extensión de mar a través de La Haya; pero siempre se nos hizo creer que todo estaba en regla  y que no se  perdería ni un centímetro del territorio ganado a sangre y fuego . Bolivia también fue a la acorte de La Haya: quiere una salida soberana al mar, y está convencida de lograrla. Nuestro canciller repite la monserga de que no hay temas pendientes .

O sea que el tiempo ha pasado , pero me da la sensación de que estamos  como en la película aquella en que  el personaje  queda atrapado en el tiempo de la marmota y cada día se levanta para vivir lo que ya había vivido el día anterior, con el agravante de tener plena conciencia de que todo se está repitiendo exactamente igual..

En un plano más personal, el tiempo también ha pasado  sin modificar  nada esencial, al parecer. Veamos:

  • Duermo menos cada noche.
  • Cada día como más.
  • Voy a ser abuelo. Mi hija tendrá a su primer hijo y yo empiezo a mirar el rostro de guaguas en las micros, empiezo a fijarme en los abuelos que andan con sus nietos sin saber todavía cómo será esta etapa y cómo me va a afectar. Ya me soné con él, vestía un traje de verano, azul, y yo lo tenía en mi mano izquierda, Desperté aterrorizado porque se me deslizaba hacia el suelo.
  • Descubrí al cantautor español Antonio Vega  y una canción maravillosa “El sitio de mi recreo”     https://www.youtube.com/watch?v=Jwb7KN2SL2A
  • Harry se siente cada vez más amigo mío. A veces  se inventa cariños  frotando su lomo contra  mis piernas  o llevando mi mano a su  cabeza.
  • Estuve en ICARE,  la MECA de los empresarios, hablando sobre la necesidad de conectar el mundo de los liceos técnicos profesionales con las empresas para que los estudiantes  tengan una formación técnica y humana  más sólida. A raíz de eso vinieron unos  reportajes, en la misma línea . Estos son los link:

http://www.icarechannel.cl/video/escuela-y-empresa-mesa-redonda-crculo-personas-y-organizacin

http://www.eldefinido.cl/actualidad/lideres/4374/Como-transformo-este-profesor-un-colegio-que-no-tenia-ni-ventanas/

http://www.quepasa.cl/articulo/actualidad/2014/10/1-15495-9-educacion-publica-con-privados-vs-sin-privados-una-nota-disonante.shtml

  • Paulo terminó la segunda banda musical que había formado y  Camilo dejó de hacer música en solitario. Estos hijos míos formaron la banda   SAHARA INN que ustedes  pueden escuchar  en el siguiente link:  https://es-la.facebook.com/Saharainnbanda
  • Consolidé dos proyectos colectivos en educación. Uno tiene que ver con el vínculo empresa-liceos técnicos profesionales, se llama CHILE DUAL y es una Fundación educacional  que inició sus actividades el 2014 y en la cual participo haciendo consultorías. También formé  una consultora en educación con  otros amigos, uniendo experiencias, redes e ideas, se llama LAR  / consultores ,  y apela al sentido de hogar, a la lumbre en torno de la cual se crea el hogar, a ese espacio acogedor y humano del paraíso perdido.

Al momento de retomar  el blog me siento como si hubiera dormido una siesta un poco larga, y me despertara  sobresaltado, observando que la habitación está un poco más obscura y que los ruidos  que llegan desde afuera son un poco diferentes, además de experimentar un leve mareo. Pero me levanto y constato que todo está normal, que solamente ha pasado un poco de tiempo y que todo  sigue igual como estaba antes de la siesta.

30 de enero 2015

 “no es que no vuelva porque te he olvidado, es que perdí el camino de regreso… “
( Joan Manuel Serrat)

Mi anterior nota fue sobre Curanilahue y mis recuerdos de la lluvia. Resultó una especie de  premonición : un par de semanas después abordé el bus  a Curanilahue, invitado por la Municipalidad para recibir un reconocimiento ,  junto a otros ciudadanos  , en la celebración  del CENTENARIO de la comuna. Así es que de pronto estaba allá, mirando cómo desfilaban debajo de la llovizna pertinaz los estudiantes, los bomberos,  la cruz roja y algunos destacamentos  militares invitados para la ocasión. Luego fuimos al gimnasio de una escuela para  el acto central.  Amablemente nos ubicaron en un sector destacado del gimnasio donde  esperamos pacientemente que se nos nombrara para subir al escenario y recibir  las medallas  en medio de  aplausos cariñosos  Terminado el acto fuimos al sindicato de trabajadores  del carbón para compartir en torno de unas mesas  generosas y disfrutar de una  exposición de fotos y pinturas alusivas a la historia de la comuna. No recuerdo bien a cuánta gente saludé. Muchas personas se acercaron  para  extenderme su mano o darme un abrazo  mientras mi cerebro hacía los esfuerzos para encontrar en algún pliegue de la memoria el nombre  de cada una o la circunstancias  de nuestra relación .  No estuvo tan  mal el ejercicio, considerando que  hace doce años  me fui de Curanilahue y que sólo he tenido algunos regresos furtivos . ¿Quién iba a decir, hace menos de un mes, que iba a estar de nuevo en Curanilahue, con tanta gente conocida y estimada, y debajo de aquel amado cielo lluvioso . “ Es unas coincidencia”, dirán algunos,  y yo diré, ahora que he vivido más, “no existen las coincidencias”.

 

Entre los homenajeados desfilaron  rostros conocidos: la Sra. Sonia, mi profesora de Kinder, con quien estoy en esta foto, Don Ramón , Don Arturo  y otros viejos que sobrevivieron a la generación de mis padres;  hijos que representaron a sus padres fallecidos , el joven  campeón sudamericano nacional de levantamiento de pesas,  el excampeón de box, Chifeo Mendoza ;  Carmen, en representación de su hijo Nhassim, destacado contrabajista de la orquesta juvenil de Curanilahue que desde hace 4 años forma parte de la  orquesta  filarmónica de Berlín , rostros de sencillos dirigentes vecinales, rostros y más rostros que me atrapaban cada vez más en el pasado. En la primera fila, las autoridades del pueblo y de la zona: parlamentarios, gobernadora, alcalde y concejales, prácticamente todos  de la UDI   ¿En qué momento se dio vueltas la tortilla? Cuando me fui  de allí  todo estaba al revés, no había nadie de la UDI.  Bien decían los sabios que algún día  la concertación y la derecha  se alternarían en el poder. “Derecha e izquierda unida, jamás serán vencidas”, dice un verso del antipoeta.  Al final del acto, el coro  cerró con el himno a Curanilahue y el locutor hizo  mención a mi autoría. Empecé a acordarme de aquella historia olvidada : eran los difíciles ’80 ; las autoridades eran  elegidas a dedo, generalmente venían de afuera,  y no miraban con simpatía a quienes pensaban diferente de la corriente oficial. Pero una administración de aquellas quiso ser más democrática e hizo una invitación abierta a participar en un concurso para dotar a la comuna de un himno . Participé en el concurso a sabiendas de  que si lo ganaba, jamás me  concederían el premio,  pero con la convicción que tenía que hacerlo . Un tiempo después me encontré con un joven que había sido alumno mío  y que ahora formaba parte  de aquel jurado. No pudo resistir la tentación de decirme en secreto que yo sería el ganador, porque a todos los miembros del jurado le había gustado aquel himno. Esperé pacientemente que la Municipalidad informara el resultado del concurso, pero pasaban los meses y no lo hacía. Me animé a  ir por las oficinas hasta encontrar a un antiguo compañero de curso que estaba a cargo del área desde donde se había organizado el concurso. Después de tiras y aflojas, y luego de hacerme jurar que no podría citarlo como fuente de información, me reconoció que al jurado le gustó aquel himno, pero que al abrir el sobre y conocer el nombre de su autor , habían  dicho : ”¿cómo le vamos a dar el premio a este tal por cuál , que no es de los nuestros?”.  Entonces  metieron los papeles a un cajón y le pusieron llave mientras urdían la excusa con la que darían por anulado el concurso. Naturalmente que el Alcalde estaba informado y participaba de aquella maniobra.  Le conté esto a Raquel y al cura Agustín Cabré, el que me ofreció las páginas del boletín que dirigía para denunciar el hecho y crear un escándalo de aquellos que le gustaban.  ¿Qué pasaría si reclamaba? Tenía miedo de que me dejaran sin trabajo . ¿Qué comerían mis hijos? -pensaba  , desde mi tendencia a dramatizar.  Después de unos días  Raquel me dijo “haz lo que debas hacer y no te preocupes por nosotros, que si tenemos que comer mierda, lo haremos “  ( Bueno, no es que me lo dijera así, exactamente,  pero era,  más o menos , lo   que habríamos tenido que comer si me echaban )    Envalentonado por su apoyo , me presenté a reclamar. Fui de oficina en oficina hasta que llegué a la del Alcalde. Me dijo que no tenía idea de qué le estaba hablando, hizo como que no  recordaba el asunto del concurso, pidió antecedentes por citófono y  me señaló que  entendía mi interés  por el  dinero del  premio (algo así como $500.000) . Siguió hablando de la falta de lealtad, de la ingratitud, de cómo yo andaba  hablando , escribiendo y cantando en contra del sistema, etc.  Por fin, cuando pude hablar, el ambiente ya estaba tenso y no podía retroceder. Le dije que  estaba allí por el honor que conllevaba el premio, ya que  cuando él y las otras autoridades nombradas a dedo tuvieran que irse de esos cargos, y pasaran  los años, nadie se acordaría de ellos, en cambio mi nombre quedaría atado a la historia de mi comuna a través de aquel himno.  Salí de su oficina con la sensación de haber quedado cesante y con un papel que decía “recibí conforme de parte de la Municipalidad la suma de $500.000”.   No perdí mi trabajo, y podría decir que a partir de entonces   nunca más me molestaron desde  la Municipalidad.  El himno fue  reconocido, aunque se le quitó una estrofa , y  el profesor Oscar Garcés le puso la música y   empezó a interpretarlo con el Coro del Magisterio.  Ahora, un montón de años después, estábamos escuchando aquel  himno olvidado mientras en la otra fila de enfrente, también con medallas de honor,  y entre las autoridades, había un par de rostros protagonistas  de aquella historia. Lejos de irse a sus casas  , habían permanecido enquistados en los centros del poder y ahora accedían a los cargos mediante el voto popular. “Así es la vida, así es la democracia”, dijo alguien por ahí.

 

Desde una de las mesas en que comparten el cóctel del Centenario, se me acerca una mujer, sonriendo, se quita unas migas de la comisura de los labios y me pregunta –mientras yo intento recordar  quién habría sido esa apoderada :

- Hola, profe, ¿se acuerda  de mí? Usted siempre me ponía malas notas

-Madre mía -me digo,  si ésta fue mi alumna, entonces cómo estaré yo de viejo…

Otra mujer, más joven y de ojos sonrientes, me pregunta  si me acuerdo de ella. Le digo que sí, pero que no  recuerdo su nombre. Se decepciona  un poco y me dice  que se llama Jéssica y que estuvo en la radio del liceo y en el centro de alumnos cuando yo era Director. De inmediato puedo verla dando vueltas inquietas  por el patio del liceo, con su uniforme y su pelo largo, entrevistando a las visitas  que empezaron a llegar al liceo en aquellos años y en las reuniones con autoridades, representando a sus compañeros.   Pienso que no tiene  idea de lo mucho que aportó, tanto ella como otros jóvenes de esos años, a que cambiáramos el liceo y con ello pudiéramos darle mejores oportunidades  a los miles  de estudiantes  que han pasado desde entonces por sus aulas. No se puede mejorar un liceo sin los jóvenes, pues ellos son los protagonistas de ese espacio educativo. Un  hombre joven y fornido me palmotea; es Juanito,  un  ex compañero de escuela  de mi hijo mayor y  entrenador de la selección de Halterofilia que goza de gran prestigio a nivel nacional y sudamericano. Desde el coro me saluda , con señas , la profesora de mi hijo menor, Alicia, y le envía saludos .  Gente que aún trabaja en la Municipalidad me pregunta por Raquel y me dicen que la echan de menos en el trabajo con mujeres.  Otros me preguntan por mi hija, que también alcanzó a trabajar un par de años en el pueblo antes de irse a Santiago. Se me acerca un grupo de personas que tienen toda la pinta de dirigentes sociales: “Don Pancho, somos de  la Directiva de apoderados del Liceo y estamos gestionando un proyecto para crear un centro de formación técnica en Curanilahue.  Queremos que usted nos ayude  desde Santiago,  le podemos mandar  los antecedentes  por correo y usted le pega una arregladita”.  Me entrevista, a la pasada, un par de  medios locales, uno de ellos me es conocido  porque fui uno de sus fundadores. Me entrevista un exalumno  que ahora reportea  y que en aquel tiempo llegaba a las siete de la mañana para iniciar las transmisiones con la  música a de VANGELIS que la hizo característica (carros de fuego). Compruebo que todavía tienen buena audiencia, porque  unos minutos después aparece una ex – apoderada  que me dice “Don Pancho, yo no vengo a estos actos, usted sabe por qué, pero cuando lo escuché en la radio , me cambié de ropas y  vine a saludarlo”.

Le digo a Fernando,  mi hermano , que me ha estado acompañando todo el día y tomando fotos para el recuerdo, que  nos retiremos porque debo llegar a Concepción para continuar mi viaje s Santiago, mañana tengo una reunión a las 9:00 hrs.  Vamos a comer un sándwich a un restaurant que no conocía y que está en un hotel nuevo, en la plaza. Gran local, ya no los construyen como antes, se nota que ahora hay otros conceptos, otros estándares, otros recursos ; hasta tienen un chef. En mi época los mismos dueños preparaban los sándwich, y a veces nos dejaban sentados, esperando, mientras iban a la carnicería de enfrente a comprar carne o a  buscar algunos tomates  en las verdulerías para atender la demanda.  Pasamos por el nuevo edificio municipal, a punto de ser terminado y entregado . Me subo al bus , al lado de la ventanilla, y al pasar el puente veo cómo se yergue, impactante, el nuevo edificio del liceo, que posiblemente será entregado antes de que termine el año. Será uno de los liceos más impresionantes del país, muy bien equipado y con espacios adecuados para el desarrollo de los jóvenes. Hay muchísimo dinero puesto en ese proyecto  y también muchísimas expectativas. El bus sale del pueblo bamboleándose  debido a los arreglos que hay en la ruta y que después de tantos años permitirá  contar con  una doble vía hasta Concepción. El vidrio  se empaña por la llovizna y  la  oscuridad  comienza a caer sobre el camino; trato de acomodarme para dormir, pero no puedo.