10
nov

MODERNIDAD

Categoría: Sin categoría

 

Ahora las muchachas visten jeans

y poleras ajustadas.

Sin sostenes caminan por aquí,

balanceando alegres

sus redondos pechos.

Y uno puede mirarlas

directamente a los pezones

 sin ruborizarse.

Zumba el aire caliente del verano

y en el árbol los insectos

chupan persistentes

 el dulzor de las cerezas.

Así es la vida aquí,

ahora ;

y uno mira todo ,

 más viejo

y menos pudoroso.

(De: El Convoy del insomnio)

26
oct

HUELLAS

Categoría: Sin categoría

Dejas una huella de arcoiris

Como el surco que en su fuga

Abre el vuelo de la mariposa

Huella dolorosa

Como la llovizna

Sobre el río

El puente y los paraguas

Dejas una huella interminable

Como el silbo de las aves

Repitiendo tu sonrisa

En la pradera

(En : DE CUANDO MIRABAMOS)

9
oct

Genealogías

Categoría: Sin categoría

Mi hermano despierta sobresaltado

en la madrugada del invierno

y oye el roce de unos pies

arrastrándose  sobre la alfombra.

Abre sus ojos

enel momento justo

en que cruza el pasillo en tinieblas

la  figura de su padre viudo

envuelto en su vieja bata  gris.

Lo escucha mascullar maldiciones

mientras busca a tientas un  alfiler de gancho

que le sostenga los calzoncillos

cada vez más sueltos

que en el insomnio de la noche

se le enredaron en las piernas

haciéndole perder la calma.

“Maldita prenda”, le escucha  decir mi hermano,

que se levanta somnoliento,

le hace un nudo ciego en la pretina

y lo manda de vuelta al dormitorio

con una leve palmada en el trasero

antes de que el frío los congele

en ese viejo caserón vacío.

Mientras bebe una copa de vino

para conciliar el sueño,

mi hermano  me escribe una carta :

“He vuelto a soñar con nuestro padre muerto”.

20
sep

JUNTOS

Categoría: Sin categoría

Se conocieron
Y pensaron que era cosa del destino.
Ella caminaba como en el aire
Y él tropezaba hasta con las piedras.
Sus parientes les dijeron :
“ustedes no se parecen en nada, excepto en el rostro”
Y a pesar de que no estaban hechos el uno para el otro
Se fueron a vivir contentos
En aquella casa junto al río.

Y juntos estuvieron

Ella no tenía la costumbre de mentir y él nunca
Había dicho toda la verdad
Pintaron juntos las paredes
Y juntos lavaron los pañales que les tocó lavar
Al despertarse, ella bajaba de la cama
Tarareando melodías que no existen
Por las tardes él volvía del trabajo
Silbando las mismas melodías

Pero no estaban hechos el uno para el otro.
En las noches que abrazados miraron hacia el cielo
El no advirtió las estrellas que ella vio caer

Con los años él decía :
“Te conozco; a ti te pasa algo”
Ella respondía : “ no me pasa nada”,
Y murmuraba “tú no me conoces”

Juntos los sorprendió la inundación,
El terremoto y la sequía
Y a pesar de que arrancaron cada uno por su cuenta
Volvieron a encontrarse en medio de las ruinas
Pero no estaban hechos el uno para el otro
Cuando ella consiguió que él dijera toda la verdad
El debió inventar mentiras
Para que ella no llorara

Así que envejecieron juntos

En su lecho de enfermo él le dijo :
“ ¿Irías a ser ciega que Dios te dio esas manos?”
Y agregó, despacio : “Ya no te quiero, es cierto,
pero cuánto te quise”
Ella lo arropó y besó su frente ardida
Mientras sentía la punzada de aquel viejo rencor:
“va a morirse hablando con palabras de otros” , – pensó–
Y lo hizo dormir tarareando una melodía inexistente
Cuyos sonidos y silencios  él soñó que conocía.

9
jul

OLER LAS FLORES

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Pasará la muerte y me verá

sentado en la cuneta.

Le diré: “mira este desagüe;

es la misma mierda

de cuando era niño”.

Le diré:

“Ya no quiero treguas.

Que se cumpla lo que escrito está”

Pasará la muerte y me interrogará.

“¿  cuáles son

tus últimos deseos?”

Le recitaré, inútilmente estoico,

mientras se agita el  desagüe

y el infierno arremete en oleadas :

“deseo oler las flores cuando nazcan

y adivinar los frutos que serán en el verano”.