Porque la paloma vive anclada,
consumiendo golosinas;
respirando la tibieza del asfalto cotidiano,
trasnochando en los andenes
de nocturnos subterráneos.
Y, aunque el tarso y los dedos
están llenos de plumajes,
regularmente plomizo,
rara vez levanta el vuelo,
rara vez levanta el vuelo.

Porque la paloma vive ausente
de mensajes legendarios.
taciturna en la mirada,
dormitando en los instintos,
sin crepúsculos ni aurora;
domeñada por los hombres
que quisieron ver en ella
la señal de alguna paz
que quisieron ver en ella
la señal de alguna paz
que nos hará menos letales
que nos hará más fraternales:

Porque hay miles de paloma
circulando en el asfalto ciudadano,
alimentándose de mierda
y otros sucedáneos,
yo propongo que les demos libre cielo,
que entreguemos a sus alas esos vuelos
que mirábamos con celos,
yo propongo que las cosas de nosotros
no son cosas de palomas,
no son cosas del cielo.

( 1978 )