Archivos de agosto, 2017

Angel Rogel Alvarez y Fernando Vásquez Alarcón

Ediciones Lagartija   2017  (fondo del Consejo de Cultura y las artes)

 

 

Con un prólogo del cantautor  Manuel García  , se abre este libro que recoge reseñas biográficas de  25 cantautores y exponentes del canto popular en la región del Bío-Bío  durante los  años 80  , pleno “apagón cultural” y surgimiento de una resistencia a la dictadura de la que no fueron ajenos estos artistas  . La obra recopilatoria  es de  Angel Rogel A., periodista, y de Fernando Vásquez A., gestor cultural y cantautor del Bío-Bío. Con generosidad y agudeza logran retratar el trabajo musical de los cantautores reseñados  y la actividad cultural y social de la época, mostrándonos dónde están ahora y qué están haciendo.

Sin duda que PUENTES nos permite ir y venir desde los 80 , evidenciando cuánto hemos cambiado como personas y como sociedad , sin que todavía se nos haya terminado esa sed de belleza, armonía, trascendencia y justicia social.

Felicitaciones para Angel, que siendo un periodista joven haya optado por relevar  una actividad  de esta naturaleza, desprovisto de los típicos prejuicios generacionales.  Agradecimientos  para Fernando , que de manera tesonera logra alzar nuevamente la guitarra para que siga sonando en nuestros oídos.

La siguiente es la reseña  y entrevista realizada por Fernando Vásquez:

Fue en el año 1982 -creo muy bien recordarlo-, cuando escuché por primera vez las Composiciones de Francisco Ruiz Burdiles en el programa radial vespertino Hermano Americano, de radio Almirante Latorre, Talcahuano. Me llamó poderosamente  la atención el marcado acento poético de aquellas canciones de sutil melancolía que desde algún lugar, lejano y cercano al mismo tiempo, provenían. Poeta, profesor y anónimo gestor cultural de aquellos tiempos, “Pancho”  Ruiz traía desde su profunda raíz y experiencia vivida en  Curanilahue ,  una propuesta  reflexiva y crítica  frente a una realidad social que él vivenciaba a diario en aquellos históricos lugares de la zona minera. Dos de sus poemas-canciones calaron hondo en mi sensibilidad atenta de escucha radial, amén de otras como “Paisaje” y “De dónde vengo”. La primera canción fue “Esta tarde”, caminar cotidiano y trascendental  sobre el devenir del amor, la soledad, la vida y su naturaleza inconmensurable. La segunda fue “De no ser por las quimeras”, testamento poético personal  y existencial de los difíciles momentos por los que atravesaba nuestro país.

 Compartí una amistad con él, en Curanilahue, plena de solidaridad y acogida en días complejos de cárcel y  represión que en esos momentos me tocó vivir. Allí le prometí (ingenuamente)  conocer y escribir sobre la vida de  los trabajadores pirquineros, promesa que nunca cumplí¸ quizá por eso,  este libro logre ser también un puente del reencuentro y saldar en parte aquella idea incumplida de aquel moveidísimo  año 1983, el de las iniciales protestas y  movimientos sociales en el país.

 Pasaron varios años y nos volvimos a encontrar en el popular mercado de Coronel. Conversamos sobre qué fue de algunos amigos cantores comunes, de si todavía le dábamos  buena entrega y energía a nuestras canciones, en fin, ponernos al día después del largo transcurso del tiempo  que a mí me había permitido  emigrar desde Tomé, Concepción, a Tirúa  y a él de Curanilahue a un colegio en Peñalolén, en la capital, lugar donde reside hasta hoy  junto a su familia de siempre.

Francisco Ruiz Burdiles es parte esencial de  esta larga lista de canta-autores que dejaron una clara y honda huella expresiva de sentido, canto , poesía y guitarra.

Fernando Vásquez

 

1.-¿DONDE NACISTE Y QUE RECUERDOS TIENES DE ESE LUGAR?.

Nací en Curanilahue.  Mi madre provenía de una familia numerosa de campesinos de la cordillera de Nahuelbuta que había migrado a las minas de carbón buscando mejorfortuna ; mi padre venía de más al Sur, de una familia pequeña de joyeros y relojeros. Tengo los mejores recuerdos de ese pueblo : la lluvia, los bosques, el barro, la primavera, la gente sencilla y casi siempre pobre ; mis padres, mis hermanos…los puentes colgantes sobre el río, el amor, mis hijos, el liceo , mis alumnas y alumnos, la música, la poesía… Curanilahue  fue la ventana desde donde miré hacia el mundo.

2.-¿ CUALES FUERON TUS PRIMERAS ESCUCHAS MUSICALES CUANDO NIÑO?.

Era una mezcla de estilos : la radio  traía las canciones de la nueva ola chilena  , también las de de  Leo Dan,Favio, Raphael, Sandro…  Los wurlitzer de los bares  hacían sonar las rancheras y boleros  con sus letras dramáticas y a veces tan trágicas que los parroquianos más borrachos no podían contener las lágrimas. Por las tardes pasaban los evangélicos  con su cánticos, tocando sus guitarras, mandolinas y panderetas: ésa fue la música que me nutrió en la niñez de Curanilahue.

3.-EXISTEN INFLUENCIAS FAMILIARES QUE TE HAYAN MARCADO FUERTEMENTE HACIA LA MUSICA?

Mi familia materna era muy dada a escuchar música y a cantar, casi todas mis tías y tíos cantaban muy bien . Uno de ellos apareció una vez en nuestra casa con un amigo  que lo acompañaba en guitarra mientras él cantaba una canción de los Charchaleros: “Angélica, cuando te nombro…”. Allí me enamoré de la guitarra. Tenía como 10 años.

4.-¿CUANDO APARECE LA GUITARRA EN TU VIDA?

Mi padre llegó a casa, de uno de sus viajes, con una guitarra NOVOTON adentro de una bolsa de nylon. Debe haber sido uno de los sucesos más memorables , porque mi hermano mayor y yo nos peleábamos la guitarra, a pesar de que no sabíamos tocarla.  Entre los doce y los catorce años aprendí a tocarla, justo cuando LOS IRACUNDOS ya inundaban las radios con sus canciones , los Beatles se habían internacionalizado y Serrat aparecía por primera vez en la televisión chilena.

Un par de años después, con mi hermano y unos amigos formamos una banda musical que  duró varios años y que amenizaba los bailes  en Curanilahue.  Allí toqué el bajo y  de vez en cuando cantaba. La música que hacíamos era preferentemente instrumental.

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