Archivos de octubre, 2012

6
Oct

CON MI VELA AMARILLA Y MI PROA EMPARCHADA

   Posted by: francisco   in Sin categoría

Hoy te quiero cantar más allá de donde ha de llegar la  canción…” (S. Rodríguez)

Querido flaco: hace tiempo que andabas por mi cabeza y mi sangre dando vueltas. Vueltas cortas y vueltas largas ; vueltas rápidas y vueltas lentas… a veces te quedabas detenido, como a merced de un viento que nunca llegaba,  y después volvías a moverte, inquieto . Así te movías  también en tu pequeño  velero por la laguna de San Pedro o por la bahía de Talcahuano, como en esta foto del diario El Sur que me mandó Mario, hace apenas tres años, cuando empuñabas el timón con rumbo fijo hacia el futuro. No hablemos de lo que pasó después ; como tú eres un lector extraordinario , conoces bien  esa historia  en la que   Gregorio Samsa se despierta de un sueño rutinario para precipitarse  en una pesadilla que nunca terminaba.  Lo de Samsa no fue nada al lado de tu pesadilla, ciertamente ;  por eso andabas dando vueltas por mi sangre y mi cabeza, como te estaba contando.  Pero , al cabo,  todo terminó. Fue como si tus últimas bocanadas hubieran convocado el viento para que las velas de tu nave otra vez se inflaran y pusieras la proa de tu embarcación ligera hacia una orilla nueva y más lejana.  Puedo arreglar un poco las cosas  con las palabras y decir que me senté en la arena y pude ver cómo la nave desaparecía en el horizonte mientras el sol de la tarde reflejaba sus rayos en el velamen y en tus lentes oscuros de navegante. Pero sólo puedo arregarlas  un poco, que no se  me pida más.

Querido flaco ; vamos a hacer de cuentas que te fuiste en uno de esos viajes largos que hacías cuando éramos jóvenes y empezabas a despedirte  en la cocina. Te seguíamos hasta el portón del huerto para verte desaparecer por la avenida Las Margaritas agitando un brazo mientras con el otro te colgabas del hombro una bolsa de marinero. Hagamos de cuentas que  retornarás y andarás alegre por la casa , persiguiéndonos con  historias de selvas y ciudades, de montañas y ríos, de alimentos naturales , de plantas y otras cosas… Mientras tanto estaremos atentos a tu regreso;  te reconoceremos en el ruido de la cerradura, en la quejumbre del piso de madera o en el ladrido del perro : te lo prometo.

 

Pasarán estos días como pasan

Todos los días malos de la vida

Amainarán los vientos que te arrasan

Se estancará la sangre de tu herida

El alma errante volverá a su nido

Lo que ayer se perdió será encontrado

El sol será sin mancha concebido

y saldrá nuevamente en tu costado

Y dirás frente al mar: ¿Cómo he podido

anegado sin brújula y perdido

llegar a puerto con las velas rotas?

Y una voz te dirá : ¿Qué no lo sabes?

El mismo viento que rompió tus naves

es el que hace volar a las gaviotas

(OSCAR HANN : El Doliente )